viernes, 3 de julio de 2009

No se trata de zoofilia, lo juro!


Será para algunos una tontería, para otros no tanto; pero hoy he estado llorando, literalmente, así, con los ojos, llorando dolorosamente por tener un perro. Un perro que me abrace, que me bese, un perro para yo abrazarlo, besarlo; que me mire con sus ojotes de perro y me pida perdón, y yo pedirle perdón también y siempre perdonarnos. No uno pequeño, no uno de esos falderos que no te permiten dar paso y que incluso pueden provocarte una caída grave o semi grave cuando se te enredan en los pies en busca de atenciones; no, los pequeños casi no tienen cuerpo qué abrazar, ni hocicos largos qué besar. Tampoco un perro demasiado grande, sería injusto para los dos; esta casa es muy pequeña, el patio no soportaría las interminables cuachas y litros de meados de un perro descomunal. Aunque claro, un perro gigante sería el ideal para satisfacer mis necesidades emocionales de amor canino, sería perfecto: cuerpo grande, hocico generoso; hasta podría ponerlo en dos patas y bailar con él de vez en cuando. Tampoco la cama, mucho menos Nininini soportarían una tarde de movies con él a los pies. Entonces, un perro de estatura mediana, pelito corto, que no cague mucho y orine menos; el color del trajecito de peluche que nunca se quitan no importa, pero si es de color liso y no a rayas o estampados, mejor. Verdaderamente que lo necesito, nunca había necesitado tanto a alguien (conste que el "alguien" es deliberado). Que sea enojón, pero no conmigo, ah, y que le gusten mucho los gatos.

4 comentarios:

Pablo Aldaco dijo...

Esperaba pronto estar en casa
Viendo la mirada de mi perro,
Acariciar el aire húmedo
Ahora estoy mudo y con silencio
Reclamando ¡porque me da la gana!
La esencia que visita mi consuelo

vivan los perros!

Bracelli dijo...

Aunque no es lo mismo que el calor humano, y puediendo ser mejor (yo no lo he probado), abrazar a un ser vivo y sentir el latido de su corazón y la ternura de su respuesta es algo indescriprible. Te entiendo, no es zoofilia, es esperanza...
Otro abrazo vitual.

Poetandariego dijo...

y si fuera tal, qué??? de paso, también por los animales es dable sentir amos sin llegar a la filiae...

DIANA-CHAN dijo...

yo tenia al perro ideal , ese que quieres, era un pitbul cafe, tenia la mirada mas triste del mundo y el caracter mas pacifico del barrio, solo se te hacercaba cuando lo llamabas por su nombre, nunca ocupaba que uno le gritara , hablando entendia mi perro.

en una ocacion la perrera lo pesco pero las mismas doñas del barrio detuvieron a los secuestradores, jamas ubiese pensado que unas doñas defendiaran aun perro ajeno y menos a un pitbull.

cuando supe que murio llore dia 1/2 sin parar, lloraron todos en casa.

recordar su cara aun me parte el corazon de piedra,
ese que el ablandava facil con su cara triste triste.